Las secta de Quebec


Globalización

Algo que difícilmente reconocerá aquel que lleve sobre sí la culpa de inventarse una secta es el tamaño de su ambición. Lo más seguro es que entre sus argumentos uno se tope con la siguiente frase: queremos llegarte, pero no podemos dejar las puertas abiertas durante toda la vida.

Es verdad que en algún momento las puertas se cierran. Se asignan roles y se oficializan ritos. Pero en el sótano siempre queda un cerebro trabajando para incrementar el número de fanáticos. Área restringida: División de reclutamiento. Por eso, globalización es la palabra mágica en las juntas que tienen lugar en el cuartel general. Luego viene el tema de los medios y las misiones a impartir. Así funciona esta secta. Las puertas nunca se cierran, no para los culpables. Los fiscales tendrán este enfoque errado, siempre; persiguen a locos ermitaños que lograron meterse en la cabeza de algunas pocas buenas personas. Error. Esta secta tiene en su tablero de operaciones la cabeza de cada individuo, porque todo el mundo es útil. Todo el mundo está jodido.

No queremos verte llorar (Nuestras preocupaciones)

De ninguna manera. Mantén la calma, criatura, ya estamos aquí: en tus pensamientos y en tus recuerdos. Estas canciones fueron escritas, compuestas e iluminadas solo para ti. No vamos a dejar que tu banda sonora sea un motivo más de tristeza. Levántate, sécate las lágrimas. Hay un concierto a pocas cuadras, y mira, qué curioso, toda esta gente se parece entre sí.

Todos fuimos ratas de supermercado

Es como decir que todos sufrimos con el primer amor. Si esta idea te suena, allá lejos, como un zumbido atrapado en algún lugar de tu cabeza, es porque también estuvimos hace un par de años aquí, hablando del amor. El amor del primer beso y el amor de un padre. El amor a un dios y el amor a un fenómeno natural. Pero era otro momento. Siempre supimos que este asunto de tu origen te causaría tanta intriga que no podrías crecer como alguien seguro y competente sin antes pasar por esta confrontación. Hoy todo lo que tienes al alcance de tu mano parece compartir la misma lógica. La velocidad y la antisepsia, la felixibilidad, la tolerancia, en resumen, la distancia real que tienen los objetos y las personas respecto a sus emociones. Ah, espera, míralo así: No eres alguien muy conflictivo. Un “sí” casi nunca se explica, a diferencia de un "no". Por eso usas pelucas, corbatines, bufandas, orejas de Mickey Mouse, caretas de Darth Vader, y cuanta ridiculez existe en este mundo.

Por eso sales todos los jueves en la noche con la gente de tu trabajo. Pero siempre tienes que pasar por esa calle oscura y abandonada. La calle que solo tú puedes ver. Ya entrada la noche de ese jueves, tus colegas te preguntarán qué te ocurre, y tú, antes de responder, olvidarás sus nombres, los confundirás con el hijo de la señora viuda, o aquella mujer joven que tenía los pezones siempre en posición de ataque. Su marido era militar y casi nunca estaba en la casa. Tú y los demás chicos la espiaban desde la azotea de la casa de enfrente...Un manotazo en la espalda te traerá de regreso al jueves en la noche. No te ocurre nada malo, dices, y en tu cabeza te sigues preguntando qué habrá pasado con aquella niña que fue violada en el mangón donde jugabas fútbol los domingos en la tarde. Entonces tienes una pista: la cara de la mujer del supermercado cuando vas a pagar la leche, justo antes de que cierren, diez minutos antes de la media noche. Has estado a punto de pedirle perdón, pero ni siquiera la conoces. Cuando miras a izquierda y derecha, para dar un vistazo a las otras cajas, descubres que todas las cajeras se parecen.

Todavía hay gente allá, en los suburbios

Una, diez, o mil mujeres y las fotos de sus vacaciones. Un pruebita es todo lo que el pobre infeliz, artista menospreciado por la élite de su ciudad, podrá ver. Al menor movimiento, por más incipiente que sea su curiosidad, será devuelto por un brusco empujón a su origen; su imagen en este espejo; detrás de él, otros espejos, en cadena hacia el infinito.

En la secta lo sabemos todo.

Ella, integrante de la secta, amiga de confianza y madrina de bodas, tiene crisis nerviosas cada vez que lee las noticias sobre América Latina. Ustedes saben de qué hablo, y algunos podrán pensar que leer noticias sobre América Latina, acá, a miles de kilómetros de distancia, no es gran cosa; pasatiempos, crucigramas, sudokus, sección internacional. Eso si tragas entero y defecas el doble.

Bien, a lo mejor ella no es la reina de la masticación. A veces nos queda muy difícil entender aquel horror, porque está escrito al revés. Basta leerlo usando un espejo, lo sé ¿pero a quién le gusta leer usando un espejo?

Esta cuestión de vivir las cosas en primera persona es lo que la motivó a pegarse semejante viaje. Quería vivir en el pellejo de ellos, Garcías, Sánchez, Flores, Fernández...

Algún día les agradeceremos en persona. Si pudiéramos cambiarnos el nombre, la palabra espejo estaría ahí, se lo juro.

Arcade Fire
Presenta


"The suburbs"










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